Introducción
Durante las operaciones de pesca las especies sin valor economico
suelen ser descartadas después de haber sido capturadas. Parte de ios
animales descartados sobreviven, pero la mayorfa muere y proporciona
un recurso de alimentct para organismos carroncros. Algunos cie los descartes que se encuentran en la superficie o cerca de ella pueden ser
consumidos por aves (Camphuyssen et al., 1995), pero si éstas no lo alcanxan segün se van hundiendo se depositan en el fondo del mar.
Ademâs de lo descrito anteriormente, las actividades pesqueras ocasionan dano y muerte a una fracciôn de la fauna no capturada (lvaiser
& Spencer, 1994, 1995), y el material descartado y la fauna danada son
dos fuentes de alimento supletorio para los peces e invertebrados que
moran en el fondo, lo que ocasiona que predadores y especies carroncras migren a estas áreas perturbadas por artes de arrastre de fondo,
5 7 se produzcan cambios en su consumo de alimento y composiciôn de
dieta. Sobre la influencia que ejercen sobre los descartes peces carroneros
hay varios estudios realizados en las aguas del norte europeo, pero solamente se ha realizado un estudio aislado en las aguas de nuestra zona
de estudio (Olaso et al., 1998); estos autores observarón que en la comida de pintarroja (Scyhorhinus caniculà) aparece hasta un 20 % de bacaladilla descartada (Micromesistius poutassou). Dado que esta especie presa
es alimento de otras especies demersales, considerâmos realizar un trabajo que nos permitiera ir conociendo que especies se benefician de los
descartes, el efecto que tienen los descartes en la intensidad y ccmducta
de alimento de los peces carroneros, y los posibles cambios que se producen en la captura de las especies en respuesta a las perturbaciones
creadas anteriormente por material ftrgánico arrojado al mar.
Material y métodos
Para este estudio hemos realizado empleando los mismos procedimientos : dos lances de arrastre de fondo (L1 y L2) a 90 m de profundidad, en
un ârea en la que hay implantadas estructuras disuasorias a la pesca de
arrastre desde 1994. Después de haberlos realizado L1 (17 h), y un poco
antes del anochecer (19 h), se arrojaron siguiendo el mismo trayecto y a
intervalos regulares 50 kg de bacaladilla, hasta un total de 1500 kg ;
también se arrojaron alrededor de la mitad del lance 150 kg del galateido Munida spp. en tres intervalos de 50 kilogramos. Estas especies
que se ahadieron al mar no se encuentran en el ârea dônde se realizô la
experiencia, y se eligieron porque al ser de hâbitat mâs profundo no son
presas habituales de los predadores de la zona. Para tener la certeza de
que el material llegaba al fondo y no era consumido sobre todo por
aves u otros animales que se encuentran en la columna de agua, cada
uno de los lotes de 50 kg en el momento de su expulsiôn formaba un
bloque compacto al estar parcialmente congelado. A las 20 horas de
haber realizado el descarte y 22 horas después de realizado Ll, concluyô
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