30
ENRIQUE RIO]A
’
Santander:
Varios ejemplares recogidos entre las piedras
de San Martin.
San Vicente de la Barquera:
Algunos ejemplares fueron
recogidos en los fangales.
’
Phyllodoce maderiensis Langerhans (1879).
1879
Phyllodoce (Anaz‘ïis) madem'msis Langerhans. ——
Die Wurmfauna von
pag.
lâm. XVII,
_
g. 44.
1885
Phyllodoce (Anaiz‘z‘s?) Sanctæ= Vz'cem‘z's Mac-Intosh.—
Report on the Annelida, pag.
lam. XXVII, fig. 9.
1914
Phyllodoce maderie%sz‘s Fauvel. — Annélides Polychëtes non pélagiques, pag. 111,
V1,gS. 5—13.
Creo poder asimilar a esta espeCie var-los ejemplares que parecen diferir de la forma de Langerhans, tan solo por el ”camaño. Los dos mayores, por mi estudiados, miden uno de ellos
40 milîmetros de longitud por 2 milîrnetros de anchuray y el otro
60 milimetros por 2,5 respectivamente, sin contar en ambos
casos los parâpodos.
La cabeza (g. 7 @) es ovoidea con una esootadura posterior
en donde existe un pequeño tubérculo occipital; los ojos, de gran
tamaño, estän colocados en el tercio posterior=
Los cirros tentaculares (g. 7 @) esté… dispuestos, tres de
ellos en el segmento bucal y el Cuarto en el segmento siguiente,
que
lleva ademâs un cirro ventral anâlogo al de los restantes
segmentos, pero menos desarrollado.
La forma del cirro dorsal (g. 7 b) es alargada, de contorno
lanceolado, aunque variable dentro de este tipo general. Las
cerdas compuestas tienen un segmento inferior ensanchado y
lleno de espinitas en su extremo1 siendo muy variable la longitud del terminal; este segmento es mais largo en los ejemplares
del Cantàbrico que en algunos recogidos por mi en Malaga.
Existe—n constantemente doce series (seis a cada lado‘) de pa—
Précédent

- 418/486

Suivant